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Más allá de los procesos: el nuevo rostro del ingeniero industrial
Estudiar Ingeniería Industrial en el Tec de Monterrey ha sido una experiencia que transformó mi manera de pensar, de trabajar y de entender el mundo.
Estudiar Ingeniería Industrial en el Tec de Monterrey ha sido una experiencia que transformó mi manera de pensar, de trabajar y de entender el mundo. Desde el primer semestre, aprendí que la ingeniería no es solo una cuestión técnica, sino que se trata de resolver problemas complejos, colaborar con otros y adaptarse constantemente. Participar en proyectos con empresas reales, trabajar en la industria y estudiar en el extranjero, me enseñó que hay muchas formas de pensar y de trabajar, y que la adaptabilidad no es opcional, es esencial.
Mi interés por el cambio organizacional nace precisamente de observar cómo el mundo, especialmente las empresas, están siendo desafiadas por entornos cada vez más inciertos. El ritmo al que cambian la tecnología, los mercados y las expectativas sociales requiere nuevas formas de liderar, de colaborar y de aprender. En este contexto, muchas organizaciones están transformando su cultura hacia modelos más flexibles, inclusivos y ágiles, y aunque la esencia de nuestra profesión como ingenieros industriales sigue siendo la misma, optimizar sistemas, las herramientas, los enfoques y las prioridades han evolucionado.
En mi búsqueda de prácticas profesionales pude observar cómo esta evolución se ha reflejado en los criterios de reclutamiento de las empresas. Ya no basta con tener conocimientos técnicos sólidos, sino que ahora se buscan personas resilientes, capaces de aprender rápido y de enfrentar retos con una visión integral. Me sorprendió ver cómo algunas industrias, que antes eran más rígidas, hoy valoran habilidades como la empatía, la comunicación y la curiosidad.
Uno de los mayores retos que enfrentaremos los ingenieros jóvenes en los próximos años será mantenernos al día con el avance tecnológico. No se trata solo de conocer las nuevas herramientas, sino de saber integrarlas con sentido crítico a los procesos, equipos y culturas de trabajo. Tecnologías como la inteligencia artificial no reemplazan al ser humano, sino que lo potencian. Por esto, debemos cuidar el impacto que estas tecnologías tienen en la sostenibilidad ambiental y en la equidad social. Una solución tecnológica que ignora su contexto puede generar más problemas que beneficios.
Desde mi formación y experiencia, creo firmemente que las habilidades más esenciales hoy son el pensamiento crítico, la resiliencia y la empatía. A estas tres habilidades le sumaría la capacidad de comunicar con claridad y conectar puntos de vista distintos, porque en equipos cada vez más pequeños y diversos, lo que marca la diferencia no es solo lo que sabes, sino cómo logras que otros colaboren contigo para generar valor.
A quienes están por egresar y aún no tienen claro su camino, les diría que no tengan miedo de explorar. Que prueben distintas industrias, roles, incluso países. No hay una sola forma de ejercer la ingeniería, ni una única definición de éxito. La vocación se descubre en el hacer, y el lugar correcto para ejercerla se encuentra al intentarlo, lo importante es mantenerse en movimiento, con la mente abierta y los valores firmes.
Los ingenieros tenemos una enorme responsabilidad en el diseño del futuro, no solo porque optimizamos procesos, sino porque gestionamos recursos, personas y decisiones que afectan a millones. Podemos ser impulsores de culturas organizacionales más resilientes, humanas y sostenibles, y ese es sin duda, un reto que vale la pena asumir.
Estudiante de Ingeniería Industrial en el Estudiante de Ingeniería Industrial en el Tecnológico de Monterrey campus SLP. Ha Tecnológico de Monterrey campus SLP. Ha colaborado en proyectos para empresas colaborado en proyectos para empresas globales como Cummins, General Motors y globales como Cummins, General Motors y Bastian Solutions. Bastian Solutions. Tuvo experiencia internacional en la EM Tuvo experiencia internacional en la EM Strasbourg Business School. Fue Strasbourg Business School. Fue reconocido como “Qualified Nominee” en el reconocido como “Qualified Nominee” en el MIT Supply Chain Excellence Award 2025, MIT Supply Chain Excellence Award 2025, por el Massachusetts Institute of por el Massachusetts Institute of Technology. Technology.
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Business Leaders · Edición 7
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