- Business Leaders
- Edición 8
- Estudios Creativos
Crear desde nuestras raíces
Desde que ingresé a Estudios Creativos, he tenido oportunidades únicas e inolvidables que me han impulsado a dar lo mejor de mí, a intentar cosas nuevas y a buscar una perspectiva diferente que me…
Desde que ingresé a Estudios Creativos, he tenido oportunidades únicas e inolvidables que me han impulsado a dar lo mejor de mí, a intentar cosas nuevas y a buscar una perspectiva diferente que me abra puertas a lo desconocido. Hay una comunidad increíble que nosotros mismos como alumnos pudimos crear para compartir lo que aprendemos con los demás, una constante que nos mantiene firmes y que, inconscientemente, nos pone a prueba para dar más de lo que estamos acostumbrados.
Logrando cosas completamente nuevas.
Una de las cosas que más me fascina de mis clases, es que poco a poco nos ayudan a que nos involucremos con la cultura que tenemos frente a nuestras narices. Tratando de hacer que nuestros proyectos giren en torno a nuestra historia como potosinos, a nuestras raíces como mexicanos, que no olvidemos nuestra historia y que no tengamos miedo de buscar mucho más allá de lo obvio.
En este semestre, tuvimos más de 15 visitas al centro. Visitas que nos dieron la oportunidad de aprender sobre artistas potosinos, obras extranjeras que coincidentemente fueron influenciadas por las maravillas de nuestro país. Tradiciones, rutinas y vidas completamente diferentes a las nuestras pero que tienen un elemento que nos hace iguales: nuestra cultura. Ese elemento que nos da un sentido de unidad incluso aunque la desigualdad (social y económica) persista.
Los diferentes proyectos que hemos tenido me han servido para darme cuenta que aún existe una brecha gigante entre las personas de esta ciudad. Poco a poco se ha perdido el tacto, el interés y la empatía, elementos que nos ayudan a conectar con nuestro alrededor ,nuestro hogar. Y agradezco profundamente que me hayan otorgado la oportunidad de abrir mis ojos para ver que la multiculturalidad no es solamente viajar al extranjero, conocer a personas de otros continentes, ni tampoco lo es probar comida que nunca habíamos pensado. La multiculturalidad también es conocer las subculturas que hay en tu propio país (en este caso, en nuestra propia ciudad). Tener interés en escuchar sobre los grupos nahuas, tének, pames y otomíes. Sus tradiciones, sus lenguas, entre muchas cosas más.
Poder conectar con las raíces de mi ciudad haciendo lo que me gusta es un privilegio del cual siempre voy a estar agradecida. Poder hacer proyectos artísticos como por ejemplo en la materia de “Metodología de Investigación de Factores Humanos” tuvimos la oportunidad de entrevistar a diferentes personas, con diferentes contextos sociales y económicos a los nuestros, para que nos contaran sobre su vida, sus rutinas y su forma de pensar. Todo esto para poder crear prendas de ropa que les faciliten su jornada de trabajo y que los haga sentir cómodos.
Como ese proyecto hay muchos más. Gracias al ESC he podido reconectar y redescubrir mi ciudad, mi gente y mi cultura. Y de igual manera, conocer mentalidades e ideas drásticamente diferentes a las mías. Teniendo la oportunidad de explorar obras de arte que aunque tengan la misma temática, la ejecución es diferente gracias a cómo cada cultura influencia a las personas.
Léelo en la revista
Business Leaders · Edición 8
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