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Entrevista con el director: Marco Vargas
En el marco del 50 aniversario del campus San Luis Potosí, Marco Vargas expresa un profundo orgullo por coincidir con este hito como director del campus.
En el marco del 50 aniversario del campus San Luis Potosí, Marco Vargas expresa un profundo orgullo por coincidir con este hito como director del campus. Considera un privilegio celebrar los logros de la institución rodeado de estudiantes, profesores y colaboradores excepcionales. Más allá de los edificios, insiste en que el verdadero valor del Tec está en su comunidad: estudiantes, egresados, profesores y la manera en que cada uno vive la experiencia.
Su historia con el Tec comenzó en Aguascalientes, su ciudad natal, donde también estudió. El primer contacto con el campus San Luis ocurrió en 2004, cuando impartió un curso a empresarios locales. Desde entonces, cada visita encendía una chispa de admiración. A lo largo de los años, mientras cruzaba la ciudad rumbo a Tampico, el imponente edificio del campus se convirtió en un símbolo aspiracional. Con el tiempo, las circunstancias se alinearon, y aquella visión se volvió realidad.
Al hablar del campus San Luis, destaca su tradición de innovación y emprendimiento. Desde sus inicios, ha sido un referente a nivel nacional. El impulso por crear un edificio insignia, la llegada del parque de emprendimiento e innovación y las historias que han nacido ahí han convertido al campus en un motor de transformación. La esencia del lugar no está solo en sus instalaciones, sino en su gente: líderes, estudiantes y egresados que buscan siempre ir un paso adelante.
El impacto del campus se refleja en su historia y crecimiento. Desde su fundación en 1975, ha jugado un papel clave en el desarrollo educativo y social de San Luis. El cambio de sede hace 25 años transformó por completo la zona, consolidando al Tec como motor de cambio, movilidad social y formación integral. En sus cuatro años como director, ha impulsado una visión de liderazgo constante, adaptándose a la velocidad del mundo actual y comprometiéndose a inspirar a toda la comunidad, desde alumnos hasta otras instituciones educativas.
Para él, el verdadero impacto del Tec está en sus egresados. Al recorrer empresas de talla nacional e internacional, es común encontrar exalumnos liderando con excelencia. Desde iniciativas empresariales hasta proyectos gubernamentales, el Tec ha sido parte activa en el crecimiento de la región. Planes de desarrollo, expansión empresarial y propuestas de transformación han nacido dentro de sus aulas.
El crecimiento del campus ha sido guiado por una visión clara, gracias a líderes, fundadores, profesores y consejeros comprometidos desde el inicio. Cada uno ha aportado desde su trinchera para construir lo que hoy es el campus San Luis. Desde los primeros docentes hasta quienes hoy impulsan nuevas iniciativas, todos han dejado una huella.
Entre las innovaciones más destacadas se encuentra el nacimiento del TecMUN, el modelo pionero de Naciones Unidas dentro del sistema, así como la creación de la prepa bilingüe (hoy bicultural), que luego fue replicada en otros campus. También resalta la carrera de desarrollo emprendedor, muestra clara del enfoque vanguardista de San Luis.
El perfil del estudiante Tec ha evolucionado sin perder su esencia. Desde sus inicios en una pequeña casa en Monterrey hasta su consolidación como institución de clase mundial, el enfoque ha sido siempre integral. La combinación de formación académica con deportes, arte y tecnología ha sido clave. En los 80s y 90s, el Tec fue pionero en conectividad e Internet, posicionando a México en el entorno digital global.
Con el modelo TEC21, iniciado en la última década, se busca que los alumnos enfrenten retos reales desde las empresas y organizaciones. El objetivo es formar profesionistas con competencias técnicas y humanas, preparados para insertarse en un entorno complejo. Las llamadas “power skills” —liderazgo, trabajo en equipo, resiliencia, comunicación— son esenciales en este nuevo perfil de egreso.
A lo largo del tiempo, los valores del Tec han permanecido firmes: innovación, emprendimiento y un profundo sentido humano. La meta es clara: formar líderes que transformen su entorno, no solo desde lo profesional, sino también desde lo personal.
Entre las anécdotas que más lo han marcado, recuerda con cariño la cercanía del profesor David Noel Ramírez Padilla, quien, pese a su alta responsabilidad institucional, se tomaba el tiempo de felicitar a cada colaborador en su cumpleaños. Detalles como ese, dice, cambian vidas y reflejan el verdadero espíritu humano del Tec.
Los retos recientes no han sido menores. La pandemia generó un rezago académico aún visible en el proceso de admisión. Aunque se han roto récords en solicitudes, la tasa de admisión es baja, pues muchos aspirantes no llegan con el perfil deseado. La recuperación de la calidad educativa y la atracción de talento —tanto estudiantil como docente— se han vuelto prioridades estratégicas.
De cara al futuro, se vislumbra un campus en expansión: con nueva oferta académica, más empresas en el parque de emprendimiento y mejores espacios para la convivencia y el bienestar. La visión es clara: impactar a más personas y contribuir a una mejor calidad de vida en la ciudad.
Para los Exatecs y colaboradores, deja un mensaje de orgullo y esperanza:
Celebramos estar en un gran campus, con una gran comunidad. Vienen cosas padrísimas para San Luis y me entusiasma formar parte de esta nueva etapa.
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Business Leaders · Edición 7
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