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Más allá del idioma, entender la cultura para una expansión exitosa.

Al pensar en una expansión o en la llegada de una empresa a un nuevo país, nuestra mente tiende a pensar en un primer momento en el cambio de idioma como el principal reto, cuando en realidad, al…

Por Paola Montserrat Torres Martínez Edición 7 · Feb - Jul 2025 3 min de lectura
Imagen: Business Leaders, edición 7, pág. 53.

Al pensar en una expansión o en la llegada de una empresa a un nuevo país, nuestra mente tiende a pensar en un primer momento en el cambio de idioma como el principal reto, cuando en realidad, al cruzar fronteras, también se cruzan culturas, valores, normas y estilos de comunicación que se convierten en el factor determinante para el éxito. En este contexto, la negociación intercultural no ocurre únicamente hacia externos, sino entre líderes y colegas en la construcción de acuerdos. Este artículo explora dos dimensiones clave para lograr la dinámica idónea en una expansión: la alineación de valores en equipos multiculturales y la gestión efectiva de conflictos.

Una de las principales complicaciones al momento de comenzar a trabajar luego de una fusión es el sentimiento que puede generarse entre los colaboradores de que se les está imponiendo un modelo totalmente nuevo, desde uniformes, jefes de área, incluso reacomodo de puestos, lo que resulta en una negación y falta de compromiso. La meta, entonces, es poder generar una identidad organizacional compartida, donde no sientan que deben dejar atrás todo lo que han trabajado y a lo que están acostumbrados, sino cómo pueden aprovechar lo que lograron antes e integrarlo para un mejor desempeño de la nueva organización.

Las culturas nacionales influyen en cómo las personas entienden aspectos como el liderazgo, la toma de decisiones, el trabajo en equipo, la autoridad, etc. Si no se reconocen y entienden estas diferencias, podrían generarse conflictos debido al malentendido de ciertas conductas. La solución está en no imponer una cultura dominante, sino crear espacios de convergencia, donde los equipos puedan construir nuevos acuerdos de trabajo, pensando en la co-creación de valores compartidos.

Por otro lado, la diversidad cultural, aunque enriquece de muchas maneras, también puede traer consigo conflicto. Hace unos días tuve la oportunidad de atender algunas clases con el director global de la cadena de suministro de Grupo Bimbo, Jorge Zárate, mismo quien inició las operaciones de la empresa en América Latina y Asia, y al escucharlo me quedó aún más claro el cómo las negociaciones internacionales no comienzan en el momento de ponerse a dialogar y cómo, en ocasiones, un traductor no es suficiente para entender al otro.

Nos contó una anécdota de un desafío que tuvo al llegar a la India, pues él, molesto ante una situación, le pedía a su traductora que expresara su descontento al encargado de la India. Sin embargo la traductora le manifestó que no se sentía cómoda de repetir las palabras que él le pedía, ya que en su cultura no era aceptable que alguien de menor edad le llamara la atención a alguien mayor, incluso cuando ella solamente tenía que repetir lo que Jorge le decía. Hablando más del tema, se dio cuenta de que el problema venía de su desconocimiento de cómo funcionaban las cosas en el país y no de que las personas no hubieran acatado las indicaciones, como había creído en un inicio.

La gestión efectiva del conflicto implica reconocer las diferencias como legítimas y no como errores, abrir el espacio a un diálogo donde las personas puedan comunicarse sin ser malinterpretadas. Es aquí donde entra la necesidad de los líderes globales de desarrollar una sensibilidad cultural, que les permita tener una escucha activa y mediación para ver esta multiculturalidad como una oportunidad de crecer en comprensión mutua.

Un nuevo mercado es también un nuevo contexto humano; los negocios internacionales no se mueven con documentos, sino con relaciones, y el cómo estas se construyen puede hacer la diferencia entre una historia de éxito o una oportunidad perdida.

cuarto semestre de la cuarto semestre de la Licenciatura en Negocios Licenciatura en Negocios Internacionales y tengo 20 años. Internacionales y tengo 20 años.

Soy la presidenta de la Soy la presidenta de la Federación de Estudiantes del Federación de Estudiantes del

Tec de Monterrey en San Luis. Me Tec de Monterrey en San Luis. Me apasionan los apasionan los idiomas y la idiomas y la filantropía. Además, tengo un filantropía. Además, tengo un diplomado en mentoría entre diplomado en mentoría entre pares y he sido maestra de pares y he sido maestra de emprendimiento en primaria y emprendimiento en primaria y secundaria. secundaria.

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